…y cito textualmente

Thomas Hobbes:

“El máximo y principal abuso de la Escritura, del cual provienen casi todos los demás, o al cual sirven, es su manipulación para probar que el reino de Dios, mencionado tan a menudo en la Escritura, es la iglesia actual o la multitud de hombres cristianos hoy vivientes o que, estando muertos, resucitarán en el último día, cuando el reino de Dios fue instituido en primer término por el ministerio de Moisés sobre los judíos exclusivamente, que por ello fueron llamados su pueblo elegido, y que cesó después, con la elección de Saúl, cuando se negaron a ser gobernados en lo sucesivo por Dios y pidieron un rey según el modo de las naciones, cosa que el propio Dios permitió. (…) Y como esa segunda venida no ha llegado aún, el reino de Dios está por venir y no estamos actualmente sometidos por pacto a reyes distintos de nuestros soberanos civiles, exceptuando únicamente que los cristianos ya están en el reino de la gracia en tanto en cuanto poseen ya la promesa de ser recibidos en su segunda venida.

(…) A consecuencia de este error, en cuya virtud la Iglesia actual es el reino de Cristo, debe existir algún hombre, o asamblea de hombres, por cuya boca nuestro Salvador (ahora en los cielos) habla y promulga leyes, y que representa ante todos los cristianos, o diversos hombres, o diversas asambleas, que hacen lo mismo para partes diversas de la Cristiandad. Este poder real bajo Cristo, pretendido universalmente por el Papa, y en repúblicas particulares por asambleas de pastores del lugar (cuando la Escritura lo confiere exclusivamente a soberanos civiles), llega a ser objeto de disputas tan apasionadas que extingue la luz natural, y provoca que una tiniebla tan grande en el entendimiento de los hombres que no ven a quien han prometido su obediencia.

(…) y que todo obispo, sea cual fuere su soberano, hace en su consagración un juramento de obediencia absoluta al Papa. Consecuencia de ello es la doctrina del cuarto Concilio de Letrán, celebrado bajo la presidencia del Papa Inocencio III: <<Que si un rey, bajo la admonición del Papa, no purifica de herejía su reino y es excomulgado por esa causa sin dar satisfacción en el plazo de un año, sus súbditos quedan libres del vínculo de obediencia, entendiéndose por herejías todas las opiniones que la Iglesia de Roma ha prohibido.>>”

 

Tomas Hobbes: Leviatán. (1651)

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s