Coca-Cola: ¿Sabes lo que bebes?

Coca-Cola cerró el ejercicio del año 2012 con un beneficio de 9.019 millones de dólares. Poco menos del 10% del PIB de España. Se dice pronto.

La polémica, si no lo fueran ya las cifras, reside esta vez en la decisión del Gobierno de México de aplicar un impuesto especial para las bebidas azucaradas. Coca-Cola, como es lógico, ha puesto el grito en el cielo y rechaza, según el gigante norteamericano, cualquier impuesto discriminatorio. La razón que expone el ejecutivo mexicano no es otra que la de frenar la diabetes y la obesidad infantil. Veremos si realmente sirve de algo.

Pero lo que aquí quería explicaros es, en base a un interesantísimo artículo que encontré en la red, los componentes que se utilizan para la fabricación de la Coca-Cola. Es cierto que los más tóxicos aparecen sólo en las versiones “Light” o “Zero” pero es que a mis oídos han llegado rumores sobre su utilidad incluso en el aeropuerto, por poner un ejemplo, ya que la utilizan para desoxidar piezas como pueden ser tornillos de aviones. Además es por todos conocido su poder como desatascador. Todo esto merece, como poco, un pequeño análisis.

Primero os resumiré los componentes y más adelante os explicaré qué efectos tiene la ingesta de este producto:

Ácido fosfórico: Es el ingrediente activo de la Coca-Cola y para transportarlo hacen falta un tipo de cisternas especiales debido a su alta corrosividad. No hay mucha información de este ingrediente en internet, así que si hay químicos en la sala que levanten la mano y nos informen.

Agua carbonatada: Es agua con gas. Provoca secreción gástrica, incrementa la acidez del jugo gástrico y causa flatulencia. Además, no se utiliza agua mineral, sino agua convencional filtrada.

E150d: es un colorante alimenticio obtenido al procesar azúcar a determinadas temperaturas, con o sin adición de reactivos químicos. En el caso de la Coca-Cola, se le agrega sulfato de amonio.

E952: es ciclamato sódico, un sustituto del azúcar. El ciclamato es un producto químico sintético con un sabor 200 veces más dulce que el azúcar y que se utiliza como edulcorante artificial. En 1969 fue prohibido por la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. (FDA), ya que esta sustancia, igual que la sacarina y el aspartamo, causó cáncer en la vejiga urinaria de ratas. En 1975 empezó a prohibirse también en Japón, Corea del Sur y Singapur. En 1979 la OMS (Organización Mundial de la Salud) volvió a permitir el uso de ciclamatos.

E950: es acesulfamo de potasio, un compuesto 200 veces más dulce que el azúcar que contiene éter de metilo y agrava el funcionamiento del sistema cardiovascular. Asimismo, contiene ácido aspártico, una sustancia que también puede excitar el sistema nervioso y con el tiempo puede crear adicción. El acesulfamo se disuelve de mal y no se recomienda que lo consuman niños ni mujeres embarazadas.

E951: es aspartamo, utilizado como sustituto del azúcar en productos para diabéticos. Es químicamente inestable, ya que a temperaturas elevadas se descompone en metanol y fenilalanina. El metanol es muy peligroso: entre 5 y 10 mililitros son suficientes para destruir el nervio óptico y causar ceguera irreversible. Cuando los refrescos se calientan el aspartamo se transforma en formaldehído, un potente carcinógeno.

E338: es ácido ortofosfórico. Puede causar irritación de la piel y los ojos. Se utiliza para la producción de sales de ácido fosfórico de amoníaco, sodio, calcio, aluminio y también en la síntesis orgánica para la producción de carbón vegetal y cintas de película, de materiales refractarios, cerámica, vidrio, fertilizantes, detergentes sintéticos, y en la industria médica, metalúrgica, textil y del petróleo.

E330: ácido cítrico. Está muy extendido en la naturaleza y se utiliza en la industria farmacéutica y en la alimentaria. Las sales de ácido cítrico (los citratos) se usan en la industria alimentaria y, en medicina, para conservar la sangre.

E211: es benzoato de sodio, utilizado como agente antiséptico y antifúngico en productos alimenticios como confituras, zumos y yogures de frutas. No se recomienda que lo consuman los asmáticos y las personas que son sensibles a la aspirina. Un estudio realizado por Peter Piper, de la británica Universidad de Sheffield, desveló que este compuesto causa un daño significativo al desactivar el ADN. Esto puede derivar en cirrosis y en enfermedades degenerativas como el párkinson.

Aromas: Aditivos aún desconocidos (la fórmula secreta)

Trabajo tuyo es observar qué tipo de Coca-Cola lleva qué tipo de componentes y tomar una decisión. Yo siempre he sido un acérrimo bebedor de este tipo de refrescos y creedme que hago un esfuerzo para, a partir de ahora, tratar de beber este tipo de bebidas lo menos posible. Ni qué decir tiene que la mezcléis con alcohol, siendo éste un depresor y el azúcar un estimulante…

Si sigues pensando en pasar por alto esta advertencia y seguir consumiendo este tóxico, hazle un favor a tu cuerpo y lee lo que viene a continuación: ¿Qué le pasa a nuestro organismo cuando bebemos Coca-Cola? La doctora Gloria Gilbert, a través del portal activista “True Activist”, lo explica:

Transcurridos 10 minutos tras la ingestión: Las diez cucharadas de azúcar contenidas en un vaso de Coca-Cola suponen un golpe devastador para el organismo. Sin embargo, después de beber una lata el individuo no vomita inmediatamente, ya que el ácido fosfórico suprime el efecto del azúcar.

Transcurridos 20 minutos: Se produce un aumento de los niveles de insulina en el torrente sanguíneo. El hígado transforma todo el azúcar en grasa.

Transcurridos 30 minutos: La ingestión de la cafeína ya se ha completado. Las pupilas se dilatan. La presión arterial aumenta debido a que el hígado libera más azúcar a la corriente sanguínea. Los receptores de adenosina se bloquean, impidiendo así la somnolencia.

Transcurridos 45 minutos: El cuerpo incrementa la producción de dopamina, una hormona que estimula el centro de placer del cerebro y que tiene el mismo principio de funcionamiento que la heroína.

A partir de la hora: El ácido fosfórico se une al calcio, al magnesio y al zinc en el tracto gastrointestinal, sobrealimentando así el metabolismo. Aumenta la eliminación de calcio a través de la orina.

Tras más de 1 hora: Se hace sentir el efecto diurético de la bebida. El organismo elimina calcio, magnesio y zinc, componentes de los huesos, así como el sodio. En este momento la persona se siente irritable o débil.

 Y ahora… ¿Quieres una Coca-Cola?

Anuncios

6 comentarios en “Coca-Cola: ¿Sabes lo que bebes?

  1. Tengo 74 años y desde mi más tierna “infancia” solo he bebido Coca-Cola, creo que el agua va muy bien para las ranas, el hecho cierto, es que estoy convencido de que gracias a ella tengo una limpieza interior (estomago, etc.) que me permite el lujo de poder tomar desde hace más de 15 años 12 pastillas diarias de medicación sin NECESIDAD DE NINGÚN PROTECTOR DE ESTOMAGO que, siempre he creido, aunque no sea verdad, que se debe a la famosa acción AFLOJA TORNILLOS y otros.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s